El que emite aquella mágica expresión sabe
con qué sentido lo hace, pero el que la recibe no necesariamente la comprende.
Es que más allá de que algunos hagan oídos sordos o tengan problemas de
entendimiento, los “jajaja” tienen múltiples interpretaciones. A veces
simplemente decoraran el ambiente, otras
veces se llenan de emotividad y esconden un terrible mensaje subliminal.
Todo depende del contexto y de sus formas. Por eso, con el objeto de evitar
futuras malas interpretaciones, brindaré algunas pautas para interpretar a ese
conjunto de letras que en más de una oportunidad nos supo dar un buen dolor de
cabeza.
Según el contexto
Caso 1
Un clásico son los “jajaja” que funcionan
como adornos, que no ejercen ninguna clase de influencia. Su presencia no suma,
pero tampoco resta. De esta manera, así como están pueden no estarlo.
-
Hola
-
Hola
-
¿Cómo
andas?
-
Bien
¿vos?
-
Bien
¿Qué hacías?
-
Nada,
al pedo jajaja
Caso 2
En
sintonía con el caso anteriormente mencionado, cuando aparecen los excesos,
surgen los “jajaja” crónicos. Estos no cumplen ningún rol en la conversación,
pero al aparecer más seguido de la habitual generan molestias e incitan a la
violencia.
-
Hola
-
Hola
jajaja
-
¿Cómo
andas?
-
Bien
jajaja ¿Vos?
-
Mal. Se
murió mi abuela
-
Uhhh
jajaja garrón
-
No se
de qué te reís. No es gracioso lo que te estoy contando
-
Jajaja
Es cierto
-
Y
seguís…
-
Jajaja
Caso 3
Otros “jajaja” utilizados con bastante
frecuencia son los que detrás esconden un “te corto el rostro”. Su lectura
varía de acuerdo a la situación. Pueden ir de lo más amistoso a lo más
agresivo. De ello depende la persona que está en juego o su capacidad de
percepción.
-
¿En qué
andas? ¿Qué hacías?
-
Nada.
Descanso
-
¡Qué
lindo! Seguro estás divina con el pijama y toda despeinada…
-
jajaja (uhhh
pobre boludo)
-
Y
encima te reís… ya te imagino con esa hermosa sonrisa y me derrito
-
Jajaja (sos un
forro y con ganas)
-
No te
rías, te lo digo en serio
-
Jajaja (Deja de hablarme. No me interesas ni vos,
ni lo que me estás diciendo)
-
Mejor
seguí riéndote. Tu risa es como música para mis oídos
-
Jajaja
(@%#$#&@%$#)
Caso 4
Dentro de la familia de los “te corto el
rostro”, están los “jajaja” que tienen por objeto terminar la conversación
acomode lugar.
-
Hola
-
Jajaja
-
¿Cómo
andas?
-
Jajaja
-
Yo bien
¿Qué hacias?
-
Jajaja
Según su forma
Caso 1
No
todos los “jajaja” son decorativos, ni tienen un significado oculto. Algunos
son sinceros. Sin embargo, cuando ello ocurre su estructura se ve modificada.
Pues la risa se apodera del cuerpo y la emoción desborda los dedos.
-
Era
como fantasmas… Buuuuu
- O____O Me
imagino el terror
-
jajajjajajajajajajjjjaaajaj
Caso 2
Por el camino de la estructura modificada,
también están los “jajaja” intensos. Estos son los que aparecen con mayúsculas.
Es importante aclarar que, depende la persona de que lo emite, pueden ser
verdaderos o exagerados.
-
Vos
sabes que ayer comí una aceituna
-
Noo
JAJAJAJJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJJAJAAJAJAJAJ
-
Creo
que no fue para tanto
-
JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJ
puede ser
Los casos no se agotan, no son solamente estos.
Hay muchos más. Pero les permito utilizar las neuronas e interpretar los “jajaja”
de acuerdo a las circunstancias. Eso si… cuando la
conversación se corta, se corta.